jueves, 7 de abril de 2016

Idiomas de la Edad Media 


  En la Edad Media se hablaban en la península el gallego-portugués, el catalán y el romance andalusí. Durante la Edad Media el catalán se extiende hacia Valencia y Baleares; Tirante El Blanco es una novela caballeresca del escritor Joanot Martorell, es uno de los libros mas importante de la literatura universal y obra cumbre de la literatura en catalán. En el romance andalusí destacan las jarchas, composiciones de lírica popular de la Hispania musulmana, son pequeños poemas populares en los que generalmente, la voz del autor o de la autora es la de una muchacha que le habla de sus experiencias amorosas a sus hermanas o a su madre. El gallego-portugués era la lengua romance hablada en toda la franja nordoccidental de la Península Ibérica; fue la guía de una importante tradición literaria: la lírica galaico portuguesa. 

Att: Puertas Johanna 

sábado, 2 de abril de 2016

El Barroco 

  En el clima de crisis barroco, los ideales renacentistas de orden y equilibrio desaparecen y dejan paso al pesimismo y al desengaño. Como expresión de estos sentimientos se ha de entender, por una parte, el afán de mostrar la inestabilidad de lo real, la temporalidad y fugacidad de todo lo existente y, por otra, la extravagancia, que da paso a lo monstruoso y a la complicación y artificiosidad. De ahí la preferencia por los jardines laberínticos, el contraste de luces y sombras en pintura, la preferencia por la línea curva y quebradiza en la arquitectura, o el "gongorismo" en literatura. Pero, al mismo tiempo, en evidente contraste, la experiencia de vivir en un mundo convulso produce dolor, melancolía, angustia, y así se busca el goce en la contemplación de lo mutable y se canta al tiempo, a los relojes, a las ruinas... en definitiva, a la fugacidad de la vida y a la necesidad de vivir el momento. A su vez, la conciencia de la miseria de la condición humana hará surgir al pícaro y las páginas satíricas y moralizadoras de Quevedo o de Gracián.

Att: Puertas Johanna 4 "A"

viernes, 1 de abril de 2016



Gran parte de la literatura barroca es una prolongación de la renacentista, puesto que los géneros, los temas y las fuentes de inspiración son aprovechados por los autores barrocos que, sin embargo, incorporan elementos distintivos. En la novela la visión de la realidad se la representa con una mayor dureza. El idealismo presente en El Quijote, obra prototípica de transición, se rompe debido a la importancia que se le atribuye a la sátira La poesía abandona el equilibrio entre forma y contenido dando una gran relevancia al segundo aspecto. En este género también se manifiesta también la burla como eje central (un claro ejemplo es laGatomaquia, de Lope de Vega), por lo que este subgénero lírico fue frecuentado en los escritos de muchos de los literatos de la época, entre ellos cabe destacar a Góngora y Quevedo. En cuanto al género dramático, el Barrocole otorgó una gran importancia a diferencia del Renacimiento. Se considera que la propia época tiene en sí misma un carácter teatral y se recupera un viejo tópico theathummundi en un ambiente en que el hombre vive en un laberinto hecho de apariencias, desengaños y disfraces. Se convierte en el mejor vehículo educativo al servir de guía a la sociedad. El público se identifica con los personajes, sueña con sus fantasías, aprende el valor de la justicia, del honor social, de la autoridad monárquica, del dogma católico

                                                                                                      Salas Carla 4 "A"


El Barroco es un movimiento literario y artísticoque se desarrolló en una época de esplendor cultural que recibe el nombre de Siglo de Oro. Su periodo de máximo apogeo abarca dos fechas clave: 1598, muerte de Felipe II, y 1681, fallecimiento del dramaturgo Calderón de la Barca. Para encontrar los orígenes del Barroco hay que remontarse al reinado de Carlos V (1517-1566) cuya ambición le llevó a intentar hacer de España un gran imperio en el que primase la religión católica. Para ello, se enfrentó a múltiples guerras que causaron la decadencia del país. En 1550 sube al trono su hijo Felipe II que continuó con la idea imperialista de su padre agotando las últimas posibilidades económicas. Este panorama del país, que provocó las frecuentes crisis y el malestar general de la sociedad, acabó con el equilibrio renacentista. Estos problemas continuaron con los reinados posteriores que corresponden a Felipe III y Felipe IV cuyo papel real fue ejercido por los llamados validos.

                                                                                                                  Carla Salas 4"A"