Teatro Isabelino: Características
En los teatros públicos es rara la presencia
de decorados propiamente
dichos. Estos teatros utilizaban objetos para indicar el lugar de la acción: si los
personajes llevan antorchas en la mano es que se trata de una escena nocturna;
simples arbustos en macetas nos trasladan a un bosque; el trono sitúa la acción
en palacio; la corona será símbolo de realeza. La ausencia de decorado se suple
con las indicaciones del propio texto, encargado de decir dónde se sitúa en
cada momento la acción. Para el dramaturgo contaba más la poesía y la
historia desarrollada por los personajes que el lujo externo de la escena. El
teatro isabelino, y particularmente Shakespeare, no sólo hizo caso omiso
de las unidades del lugar y tiempo de la preceptiva clásica, sino que no
respetó tampoco criterios de división del drama renacentista en cinco jornadas
o actos. Shakespeare, en muchas de sus obras, ni siquiera marca la
separación entre actos y escenas.
Puertas Johanna 4 "A"

No hay comentarios:
Publicar un comentario